21/1/2026

EN: ksd

Guía muy básica de RSS

Cómo dominar el algoritmo de verdad y huir de las métricas.

En los años 90 —antes del auge de Internet Explorer y cuando todavía faltaban unos cuantos lustros para la llegada de Google Chrome— el navegador web que dominaba Internet era Netscape, que mantuvo su liderazgo hasta mediados de la primera guerra de navegadores. Aunque Netscape murió oficialmente el 20 de febrero de 2008, un formato que desarrolló esta compañía hace más de 25 años continúa en uso a día de hoy, el estándar RSS (Really Simple Syndication).

RSS es un formato basado en XML, un lenguaje de marcado que estructura el contenido web de forma estandarizada. Las webs publican un archivo que se va actualizando y contiene datos básicos para cada entrada del sitio: título, autor, fecha, descripción/resumen y enlace directo, entre otros. Tener la misma estructura permite que una aplicación compatible, llamada lector, interprete el contenido de manera uniforme, independientemente de la web de origen, centralizando así el acceso a contenido de múltiples sitios desde una única aplicación.

¿Qué ventajas tiene usar RSS?

Más allá de centralizar prácticamente todo el contenido, la principal ventaja es que puedes tener un control absoluto del feed. Es estrictamente cronológico, no hay recomendaciones, me gusta, ni repost. Todos los sitios, independientemente de su tamaño, tienen la misma visibilidad. El diseñador del algoritmo eres tú: añades los sitios que quieres seguir y descubres nuevos por el boca a boca. Tampoco hay publicidad, sólo si el autor la añade voluntariamente en su contenido.

La inmensa mayoría de webs tienen una dirección de feed RSS —más o menos escondida1—, haciendo posible añadir a tu lector una infinidad de sitios. Se pueden consultar blogs, periódicos o podcasts (de hecho, aplicaciones como Apple Podcasts son en esencia lectores de RSS).

# Newsletter vs. RSS

Una newsletter, al ser un servicio de envío masivo de correos electrónicos, si crece acaba consumiendo una gran cantidad de recursos. Esto conlleva unos costes asociados que, si no pagas de forma directa (como en Substack) lo harás de forma indirecta: la empresa de turno monetizará tu actividad, tu audiencia o permanencia.

Con RSS puedes acceder al contenido nuevo que se publique en un sitio estático (como un blog) sin consumir esos recursos. Además, al ser la dirección RSS de acceso público no tienes que ir regalando tu dirección de correo electrónico por ahí para suscribirte.2 Las newsletters están muy bien, pero a la hora de gestionar los datos personales la cosa se puede complicar —aunque uses una dirección exclusiva para newsletters, que es lo suyo— y de una forma u otra nos acaba haciendo dependientes de otra empresa más.

Una de las cosas buenas que tiene Substack —ya daré la chapa con las malas otro día— es que todas sus newsletters integran un feed de RSS público si añades /feed a la dirección web (te quedaría algo como https://www.tunewsletter.substack.com/feed), pudiendo añadirla a cualquier lector de RSS sin necesidad de suscribirte.

Lo regular

Usando un estándar cuya última versión salió hace más de quince años nos vamos a ver irremediablemente sujetos a algunas restricciones de formato que, aunque para algunos usuarios puedan suponer una ventaja, limitan la funcionalidad.

Por un lado, tener notificaciones push —recibir un aviso en cuanto se publica algo— sin hacer uso de un servicio de terceros va a ser algo relativamente complicado. Eso sí, siempre es posible limitarse a consultar de forma asíncrona —es decir, al abrir el lector o cada cierto periodo de tiempo predeterminado—.

Usando RSS tendrás que decir adiós a las métricas, ya que no es posible saber cuántas personas siguen una web a través de RSS. A diferencia de las newsletters, que necesariamente constan de un listado numerable de direcciones de correo electrónico, usando un feed de RSS no hay acceso a ninguna estadística.

Para centralizar la visualización a través de una única plataforma existen ciertas limitaciones a la hora de estilar el contenido. No es posible implementar JavaScript ni hojas de estilo CSS; por norma general será la aplicación que usemos para leer el feed la que se encargue de estilar todas las entradas con un mismo formato o similar.

Al lío: el lector

Existe una gran variedad de lectores disponibles con mayor o menor número de funcionalidades. Muchas plataformas ofrecen soluciones para gestionar listas de feeds RSS y, en la mayoría, las versiones gratuitas cubren las necesidades de cualquier usuario básico. Algunas incluso permiten añadir sitios web que no tienen feed RSS, obteniendo el contenido directamente.

Como para gustos los colores, no es mala idea lanzarse a investigar sin mucha planificación algunas de las opciones que, a priori, puedan cumplir con los requisitos de la mayoría, como Inoreader o Feedly. Si empiezas con una plataforma y decides mudarte a otra siempre puedes exportar tu lista de feeds seguidos e importarla en la nueva en segundos. Para ello, los lectores/agregadores dan la opción de exportar un archivo con formato OPML donde se almacenan las direcciones que sigues.

# Lo que yo uso: NetNewsWire

NetNewsWire es un lector de RSS completamente gratuito, de código abierto, fácil de usar y compatible con macOS, iOS e iPadOS que sincroniza de forma gratuita tus feeds usando iCloud u otros agregadores con los que es compatible como Feedbin, Feedly, Inoreader o FreshRSS3, entre otros.

agregador

Los feed se ordenan alfabéticamente en tantas carpetas como quieras, aunque la aplicación ofrece por defecto tres listas “inteligentes”: ‘hoy’, ‘sin leer’ y ‘favoritos’.

El listado de feeds se puede almacenar localmente o, si activas iCloud, sincronizarlo entre varios dispositivos. Sólo tienes que ir dentro de la aplicación a AjustesCuentasiCloudActivar, y a partir de ese momento, seleccionar iCloud cada vez que añadas un feed nuevo (si desactivas el almacenamiento local es todavía más sencillo ya que se almacenan en iCloud automáticamente).

En definitiva, RSS devuelve orden en medio del caos digital. Eliges tus sitios, recibes las actualizaciones y ya está. Sin recomendaciones ni métricas. Es una forma muy sencilla de recuperar algo de control y volver a leer en un Internet sin ruido.



Footnotes

  1. Aunque algunos sitios muestran el icono de RSS en su menú o en el pie de página, añadiendo /feed, /rss o similares a la dirección original es posible acceder directamente. Muchos lectores son capaces de obtener la dirección RSS y también hay herramientas para ello. A veces, la dirección está tan escondida que es necesario inspeccionar el código fuente de la página.

  2. Que la dirección de RSS sea pública no significa que el autor facilite el contenido completo del artículo/entrada/lo-que-sea de forma gratuita. Aquellos canales con contenidos de pago o publicidad en sus páginas suelen ofrecer únicamente un resumen en el feed RSS acompañado de un link a la web completa, pero las actualizaciones se mostrarán igualmente en el lector.

  3. FreshRSS es probablemente la mejor alternativa en general, al ser un agregador open source compatible con muchísimos lectores. El inconveniente es que debes montarlo tú mismo en un servidor, algo complicado sin experiencia en hosting.

Esta entrada también está en Substack.